- En el año 1979, los españoles votábamos los primeros ayuntamientos democráticos.
- Los ecologistas tomaban Sa Dragonera.
- Las manifestaciones, las huelgas de trabajadores y los encierros a modo de protesta estaban a la orden del día.
- En la tele sólo había dos canales y apenas llegaban 3 millones de turistas a nuestras islas.
- La ONU proclamó ese año como AÑO INTERNACIONAL DEL NIÑO.
- Ese año se estrenaba la película KRAMER CONTRA KRAMER de Dufstin Hofman y Meryl Strepp
- y la canción que sonaba era THE WALL de PINK FLOID.
En 1979, cuando alguno de vosotros quizá aún no había nacido y otros aún no habían decidido que querían ser de mayores; un grupo de
personas crearon ALCER Illes Balears. Fueron valientes y dieron el
primer paso. Seguramente el más difícil.
Un paso imprescindible para poder recorrer el camino que nos ha llevado hoy hasta aquí.
El vigor de las asociaciones y de la participación ciudadana es sin duda uno de los mejores índices de la salud democrática de una sociedad.
Una ciudadanía asociada y que se mueve, marca la diferencia entre una simple democracia formal y una avanzada y verdadera democracia.
Porque el cumplimiento de las normas y la calidad de los servicios- en pro de una sociedad cada vez más justa- requieren del control y la implicación de los ciudadanos.
Es tan simple como el reconocimiento de que cuando la gente participa es más fácil que en la agenda de nuestros representantes políticos se incluyan aquellos problemas que más preocupan a la sociedad.
La constitución de una asociación es, evidentemente, la muestra más explícita de la existencia de una problemática y de unas necesidades que no están bien cubiertas por la Administración pública correspondiente.
Pero en recuerdo de todas las personas que han formado ALCER, creo que en un día como hoy debemos hacer una lectura positiva y destacar que el asociacionismo es fruto de una sociedad madura, capaz de movilizarse ante la adversidad.
El trasplante de órganos es, sin duda, uno de los grandes éxitos de la medicina.
Existen numerosas enfermedades que afectan a órganos vitales tan importantes como los riñones, y que aunque los tratamientos médicos mejoran cada día, estos organos se van deteriorando gradualmente hasta que no pueden mantener las funciones vitales.
Llegados a este punto- que le puede pasar a cualquiera- la persona afectada debe vivir pendiente de una máquina de diálisis. A no ser que- gracias a una donación- el riñón enfermo pueda ser substituido por un riñón sano.
La mejora de esta técnica no depende exclusivamente del incremento de los recursos humanos y técnicos,
precisa del concurso de toda la sociedad.
Este hecho convierte esta práctica en uno de los procedimientos médicos más singulares y en un ejercicio de inmensa generosidad y solidaridad.
Lógicamente la función de ALCER es luchar por el bienestar de los enfermos renales en todas las fases de la enfermedad y de los familiares, que muchas veces son los que más sufren
como muestra, actualmente disponemos de una red de servicios que intenta dar respuestas a todas esas necesidades.
Pero me permitirán que destaque la vital importancia que ha jugado ALCER en nuestra Comunidad para fomentar la donación de órganos. Con información correcta, clara y veraz creo, que hemos permitido que hoy cada ciudadano y ciudadana pueda tomar- de forma muy personal- una decisión al respecto.
Los trasplantes de riñón se iniciaron en Palma en 1981 pero fueron interrumpidos en 1984 y el programa no se reinicio hasta el 1987.
Fueron años muy difíciles; llenos de incertidumbre, desconfianzas, de desplazamientos a hospitales de la Península y de largas listas de espera.
El camino ha sido por tanto duro, muy duro. Pero actualmente la Comunidad de les Illes Balears ocupa un lugar puntero en Europa en la donación de órganos y trasplante, incorporando las técnicas más avanzadas en el tratamiento.
No podemos bajar la guardia, debemos trabajar intensamente para que cada día todos los afectados reciban la mejor atención sociosanitaria posible.
Pero de verdad que es un orgullo. Es un orgullo vivir en una Comunidad que dispone de equipos médicos involucrados al 100% y con una sociedad que encabeza los índices mundiales de donación. Es un orgullo.
Gracias a todos por recorrer estos 30 años junto a ALCER y les invito a seguir caminando juntos.

para ver la invitacion pincha aquí